Sí y No, a la vez!!!

Calentitas del horno, recién salidas del paquete del mensajero (qué mal suena, no??), ayer por fin pude estrenar mis Zoot OVWA.

Fueron 12k de carrera, por la pista de la costa que sale de Puerto del Rosario hacia el sur, pasando por detrás del aeropuerto, el paisaje es espectacular, y a pesar de hacerlo muchas veces al mes, sigue resultando increible poder correr al lado del mar y ver puestas de sol como la que se presentó ayer.

En los 54 minutos que estuve corriendo, no podía dejar de mirarme los pies, como un niño pequeño con zapatos nuevos (tal cual), las sensaciones de pisada eran totalmente nuevas para mi, acostumbrado a las Asics 2160, esto no tiene nada que ver, y esta es la razón del título de la entrada, nunca he corrido con unas “voladoras”, pero tiene que haber poca diferencia con estas Zoot.
Desde que te las pones notas una ligereza asombrosa, pero no por ello sientes el pie inestable, me gustó la pisada, quizá sea por el carbono, o no, no sé, pero el pie va en su sitio y la zapatilla no se nota, se calza sin querer y se ajusta perfecto.
Sobre la tracción ninguna queja, pero claro, aquí el suelo está seco el 99,8% de los días, y la ruta de ayer no eran precisamente montañosa.

Durante las siguientes semanas intercalaré alguna salida con mis fieles Asics, aunque ya están para pocos trotes, y en breve serán sustituidas por completo por estas y por más Zoot que vendrán, de eso estoy seguro, en apenas una hora me han convencido tan rápido, como lo rápido que parece que se puede trotar con ellas.

Falta ver el rendimiento en tiradas largas y ver como responden con el tiempo y el uso que se han llevado las otras, si su longevidad es similar, no habrá duda de lo que calzarán mis pies.

Os dejo unas fotos de la puesta de sol que hice al acabar la carrera y otra de las zapatillas “voladoras, no voladoras”.

Nos vemos entrenando

 

  

        

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Temblores!!!

Ver el blog, twitter, mirar viejas entradas, las visitas, los seguidores y pensar que hace un año no había nada genera cierta alegría y motiva bastante, gracias.

Por otro lado, ver que en el contador pone que me quedan 150 días para un sueño…, y acto seguido temblores de piernas, acojone general, nervios, qué sentiré el día que me levante para enfundarme el neopreno y salir al paseo de Puerto del Carmen camino de boxes??
Más nervios por pensarlo, mejor me centro y pienso sólo en las pruebas, 3,8km en el mar (espero que esté plano), 180km de bici (quién me manda a mi hacer esto…??), 42km corriendo (tiemblo sólo con pronunciarlo), cuando me imagino corriendo esa distancia después del resto y sabiendo lo que sufrí en los 21km del 1/2IM del OceanLava… (hay que ser estúpido para haber pagado la inscripción), pero claro, si no la hubiera pagado seguro que no iba, así que ahora, no hay más remedio que echarle valor y tiempo.

Pienso en los 150 días y temblores, pienso en los 180km y más temblores, pienso en los 42km y ni me mantengo de pie, conclusión, no pienses coño, y dedícate a entrenar, que es lo que te salvará de temblar.

Hoy han llegado mis nuevas zapatillas Zoot OVWA, así que toca salir a trotar largo rato con ellas (igual no tan largo y hago cambio de zapas para no cascar los pies), si no me molestan y me siento bien con ellas, serán las que me acompañen el día clave, más temblores, no hay manera de oir el número 42 y no temblar, me da igual que sea verlo en el reloj, oirlo por la tele, o a algún amigo que me esté hablando del número de zapatillas que usa, el 42 lo asocio a sufrimiento, a calambres y espero que después de varias horas, a gloria!!!

Nos vemos entrenando.

Reencuentro con viejos amigos!!!

Llevábamos 46 (gran número ese) días sin hablarnos, mirándonos de reojo cuando nos cruzábamos intentando no tocarnos, pero hoy ha sido el comienzo de una nueva etapa de intenso contacto, mi mtb y yo hemos vuelto y hemos roto ese silencio que tanto nos molestaba a los dos.
Como todos los reencuentros, ha sido dificil, y hemos sufrido, ella se quejaba de mi peso, de la presión que ejercía en las bielas, de que levantaba la rueda, de los frenazos bruscos, de las piedras, …, y yo me quejaba, pero yo me quejaba en general, esta vuelta me ha demostrado que no se debe dejar tanto tiempo de lado a una amiga como esa.
Han sido 60km muy duros, y cuando digo muy, quiero decir MUY. En el camino me encontré con un amigo de “Perico” Delgado, ya que el “Tio del Mazo” hizo acto de presencia y me acompañó durante largo rato, obligándome a comer algo antes del km 30, provocándome sudores frios y un ligero mareo que se pasó con la ingesta del plátano, pero el daño ya estaba hecho y mis compañeros se aprovecharon de ello, pero ya les cogeré en dos semanas cuando mi fondo de mtb esté en su nivel de siempre y subiendo no sean capaces de mirar a otro lado que no sea el suelo.

Por el resto, todo bien, la horquilla recién reparada ha vuelto a ser la misma de siempre y ha funcionado a la perfección, la bici cuando dejó de quejarse se dejó llevar suave y los paisajes nuevos que nos está ofreciendo Fuerteventura debido a las lluvias han sido una gozada y poder ver la isla con sus nuevas praderas verdes cubriendo las laderas de los volcanes ayudan un poco.

Por hoy se acabó el entreno que toca currar, pero mañana más y espero que mejor.

Nos vemos entrenando