Lo que pudo haber sido

Me viene como anillo al dedo parte de la letra de Calamaro.

¿Quién escribirá la historia
de lo que pudo haber sido?
yo que soñaba despierto
ya no sueño dormido
 
Mi temporada se ha terminado, todo lo que soñé para este año finalizó con el Ironman, por los dolores de la rodilla derecha he tenido que dejar varias pruebas. No he podido entrenar como debía para ninguna de ellas, las pruebas médicas, por desgracia no tengo seguro privado, tardarán hasta 3 años en hacerlas, sí, tres años de lista de espera para una resonancia.
Todas ellas quedan como pendientes, no se trata de un abandono, de momento intentaré recuperarme cuanto antes para volver a empezar.
La Bocaina, sigo soñando con cruzar ese trozo de Atlántico, 15 kilómetros de travesía que espero algún día me dejen la misma sensación que me dejó el Ironman.
Fudenas, este año no ha podido ser, no aguanto más de 60-80 km de mtb sin sufrir, y la prueba son 150 con un corte en el km 120, teniendo que llegar al km 100 con una media de 24-26 para poder superarlo. En mi situación actual, imposible.
Una travesía a nado, que este año tuvo su primera cita y que va desde la capital, Puerto del Rosario, hasta una población 13 km al sur, Caleta de Fuste (El Castillo). Me perdí la primera edición, espero no perderme la siguiente.
Fuerteventura Classic Cycle Tour, prueba ciclista amateur y pro, por las carreteras de Fuerteventura, la amateur consta de 280 km en dos etapas, y con las ganas me he quedado.
No podré repetir el OceanLava, triatlón que me vio debutar en Lanzarote.
Espero estar recuperado para Abril y repetir el Challenge de la isla.
De momento, me dedicaré a otras aficiones que había dejado de lado debido a las horas necesarias de entreno eterno, a la familia, amigos y a disfrutar de otras cosas que hace casi dos años no disfruto.
Señor@s, ahora me toca volver a vivir unos meses, recuperarme y espero volver con la misma motivación que tenía cuando se me metió en la cabeza ser finisher del Ironman de Lanzarote.
Mientras tanto, seguiré soñando despierto.
Ahora no nos veremos entrenando, nos vemos en la playa, en los bares, … 😉

Acercándose peligrosamente

Ya están ahí, las dos pruebas más duras que me quedan este año ya están ahí.

Estamos a cuatro semanas para la travesía a nado que nos llevará desde Puerto del Rosario al Castillo, 13 kilómetros, que si todo es “normal”, nos tocará con viento y corrientes a favor, pero ya veremos.

Y a dos meses para la travesía más dura en la que me he embarcado, La Bocaina, 15 kilómetros en mar abierto, un mar comprendido en el triángulo que forman las islas de Lanzarote (isla desde la que se tomará la salida), Lobos y Fuerteventura como isla de destino, una auténtica locura, ya que las corrientes aumentarán la distancia, hay que nadar por tramos y corregir la trayectoria, y así todo el tiempo.

De haber sabido que a estas alturas me iba a encontrar así, no me habría inscrito, pero ya es tarde para lamentarse. El problema son los dolores de rodilla, no me están dejando entrenar como quiero, no puedo hacer fondo de carrera porque a partir del km 2-3 la rodilla derecha sigue pidiendo descanso, pero ya no tengo tiempo para dejar que descanse.

Al no entrenar las horas que debería, y no cambiar mis hábitos de comida, sigo cogiendo peso, como igual que cuando entrenaba 4-5 horas diarias, y mi barriga se está aprovechando y creo que ha hecho un pacto con el neopreno para que no entre en él.

Este fin de semana, el día 24, haré una travesía que me tomaré como un entreno más, 4,5km que tendrá como destino Gran Tarajal, esperemos que la rodilla no se queje, que el neopreno me permita nadar con él, y que llegue motivado a la meta, porque tanto problema me está quitando las ganas de entrenar.

Como última prueba del año tenía pensado repetir el Ocean Lava, el 1/2 Ironman en el que debuté en el triatlón, pero de seguir así, no podré ni intentarlo, sabiendo que en el km 6-8 la rodilla me obligaría a parar.

Nos vemos en el mar.

Temblores!!!

Ver el blog, twitter, mirar viejas entradas, las visitas, los seguidores y pensar que hace un año no había nada genera cierta alegría y motiva bastante, gracias.

Por otro lado, ver que en el contador pone que me quedan 150 días para un sueño…, y acto seguido temblores de piernas, acojone general, nervios, qué sentiré el día que me levante para enfundarme el neopreno y salir al paseo de Puerto del Carmen camino de boxes??
Más nervios por pensarlo, mejor me centro y pienso sólo en las pruebas, 3,8km en el mar (espero que esté plano), 180km de bici (quién me manda a mi hacer esto…??), 42km corriendo (tiemblo sólo con pronunciarlo), cuando me imagino corriendo esa distancia después del resto y sabiendo lo que sufrí en los 21km del 1/2IM del OceanLava… (hay que ser estúpido para haber pagado la inscripción), pero claro, si no la hubiera pagado seguro que no iba, así que ahora, no hay más remedio que echarle valor y tiempo.

Pienso en los 150 días y temblores, pienso en los 180km y más temblores, pienso en los 42km y ni me mantengo de pie, conclusión, no pienses coño, y dedícate a entrenar, que es lo que te salvará de temblar.

Hoy han llegado mis nuevas zapatillas Zoot OVWA, así que toca salir a trotar largo rato con ellas (igual no tan largo y hago cambio de zapas para no cascar los pies), si no me molestan y me siento bien con ellas, serán las que me acompañen el día clave, más temblores, no hay manera de oir el número 42 y no temblar, me da igual que sea verlo en el reloj, oirlo por la tele, o a algún amigo que me esté hablando del número de zapatillas que usa, el 42 lo asocio a sufrimiento, a calambres y espero que después de varias horas, a gloria!!!

Nos vemos entrenando.

Sufriendo por un sueño!!!

Esta es la crónica de un traitlón anunciado, mi primer reto conseguido, mi primer triatlón, el 1/2 IM donde muchos decían que era una locura prepararlo por mi cuenta, sin club, y además no habiendo hecho nunca ninguna otra prueba, pero entre las ganas que sabía que le ponía, y los consejos de muchos tuiteros a los que sigo y que me siguen (@irontriax, @vriverop1964, @spiritugonzalez, @javibermudezgil, @JaviMaseda, @antoniomadrian, @DavidGalan1, …) tenía claro que se podía.

La última noche dormí bastante mal, me desperté infinitas veces, y finalmente, antes de que el despertador me avisase ya estaba preparándome el desayuno, tostadas con miel, leche de avena, chocolate y poco más pude comer a esas horas.

Me enfundé el neopreno, cogí la bomba de la bici, llené los botes de la bici, saqué los geles y barritas del congelador, y por ello, que ya no faltaba nada.

Al llegar el gesto que se veía a lo lejos era el de hinchar las ruedas, casi todo el mundo estaba con lo mismo, así que antes de que se me olvidara, fue lo primero que hice, hinché, y sin problema, no perdían aire, de ahí, a por el gorro y gafas de nadar y a colocar un poco las bolsas de la transición para que esta fuera más fácil.

Los nervios que parecía que se habían ido, aparecieron de nuevo, pero con más fuerza, ganas de ir al baño, pero con el neopreno puesto, tarea imposible.

Bajada a la playa pasando por la alfombra para activar el chip, y la línea de salida mientras calentaba y  hablaba con mi familia que había ido a verme, qué locos, a esas horas…, nos recuerdan que son dos vueltas a los barcos, últimas instrucciones antes de la salida, nos desean suerte, comienzan la cuenta atrás, y suena la bocina que indica el comienzo real de mi reto.

La prueba de natación la podría resumir con un típico “de mal en peor”. Me quedo al final del grupo en la entrada al agua, todo el mundo me ha hablado de las patadas y manotazos que te llevas en el centro, y no tengo ganas de recibir mucho, así que con mucha calma entro andando y el último, en ese momento los nervios han desaparecido y me centro en las brazadas.

Comienzo el primer largo hasta el barco que tenemos que bordear, no aprieto mucho esos metros para entrar en calor suave, comienzo a meterme en el grupo y los golpes hacen acto de presencia, intento buscar hueco donde no haya nadie delante e ir pasando entre gente, y llega el primer giro, y con él el primer agobio grande, la natación y la bici son mis pruebas favoritas, y nunca antes me había sentido así de mal en el agua, siento que no voy a poder seguir y que no seré capaz de salir del agua, paro de nadar, cambio a braza un par de metros y me digo a mi mismo que nueve meses entrenando para eso NO, así que vuelvo a crol y sigo, pero el agobio no desaparece y casi sin haberme dado cuenta había pasado el giro, el barco y ya me encaminaba hacia la segunda embarcación donde deberíamos hacer los 500 metros de regreso de la primera vuelta, y en ese momento vomito, joder, me puede pasar algo más en la natación?? no podía ser que en la prueba dónde más debería estar disfrutando estuviese sufriendo como un perro, lo hago sin dejar de nadar, ya no pensaba pararme, así que avanzo y me doy cuenta que se me olvidó darle al botón del pulsómetro, coño, vaya mierda de comienzo, me encabrono y paro a darle al dichoso boton, comienza el crono y eso hace que me centre en los tiempos, comienzo a pensar en el tiempo que llevaría nadando, en el ritmo que llevaría, y todo eso hace que me olvide del agobio, de los golpes, de haber vomitado, y cuando me doy cuenta estoy saliendo del agua de la primera vuelta y oigo gritar a mi hermano, “Vamossss, que vas bien, estás en la mitad del grupo”, y eso hace que mire a los que venían detrás, y era cierto, había adelantado a la mitad a pesar de los problemas que había tenido, así que me animo un poco y sigo, esta segunda vuelta ya la hice batiendo piernas, ya me encontraba bien, y estaba muy a gusto, así que a bracear largo y darle a las piernas, llega el primer barco, giro sin problemas y me emparejo con alguien con un neopreno igual que el mio, manteníamos el mismo ritmo y eso me hacía ir apretando para intentar adelantarle, subo el ritmo y sigo batiendo con fuerza, segundo giro y última recta, vuelvo a apretar para salir cuanto antes y terminar, veo la última boya que hay que rodear para salir del agua, 200 metros, no puede quedar mucho más, último sprint y mi gemelo derecho se me pone a la altura de la rodilla, dos brazadas de espaldas, paro de batir, y sin parar de bracear adelanto el pie para intentar estirar el gemelo, más cosas que me pasen en esos últimos metros??? Llego a la orilla con el gemelo dolorido, pero parece que adelantar el pie consiguió que se estirara un poco, intento correr para la transición pero me duele, así que voy a mi ritmo y la familia de nuevo me grita que voy bien y estoy en la mitad.

Transición muy lenta, de 8 minutos, me quito el neopreno fácil, me pongo el culotte, la cinta del pulsómetro, zapatillas, maillot, cojo las barritas que llevaré encima mientras los voluntarios nos echan crema (gracias a todos los voluntarios), me pongo el casco mientras voy hacia la bici, y a pedalear.

Salgo con una frecuencia muy alta, no quiero que el gemelo se vuelva a quejar, mantengo mi ritmo y adelanto a varios que hicieron una transición mucho más rápida que la mia, había perdido muchas posiciones en ella, así que yo a lo mio, a dar pedales, voy cogiendo el ritmo voy a gusto, me encuentro genial, primera subida sin problemas, las cervicales al ir acoplado no se están quejando y de pulsaciones voy bien.

De repente oigo que me gritan Iceberg, miro y pregunto quién es, y era Victor, otra gran persona de twitter que me había reconocido, me paro, le saludo, y seguimos dándonos ánimos.

Pasan los kilómetros y paso el Golfo sin problemas, comienzo la bajada hacia Las Salinas para la subida de la que todo el mundo habla, Femes, corta pero con unos repechos TERRIBLES. Para llegar a este pueblo primero hay que pasar por Las Breñas, todo en subida, y ese tramo se me atraganta un poco y pierdo algo de ritmo, pero aprieto los dientes y en uno de los descansos vuelvo a comer, sigo con todas mis fuerzas y cuando me doy cuenta estoy entre los gritos de ánimo de la gente que se ha puesto en la temida subida de Femes, así se pasa mejor y más rápido, ya estoy arriba y lo peo ha pasado, así que me acoplo de nuevo y hago la bajada a buen ritmo, no quiero sorpresas en las montañas de fuego y antes de llegar vuelvo a comer y de camino mi familia me da gritos de ánimo, ya he pasado la mitad del recorrido en bici sólo queda descontar.

Concentrado en la carretera y acoplado se puede rodar sólo pensando en los pedales, las fuerzas, y sólo en eso ya que tienen todos los cruces, accesos y glorietas con policía, guardia civil y protección civil cortando el tráfico y ayudándonos, lo que nos facilita mucho la labor y te despreocupas de los temidos coches.

Los kilómetros pasan rápido y llego con 3h 3min de bici, lo que me da una velocidad de 29,5km/h, eso me da muchos ánimos y hago la nueva transición, cambio de zapatillas y fuera culotte, me tomo un gel del tirón y me llevo otro para el camino, comienza la carrera, mi tortura, aunque la empiezo muy animado por el tiempo de la bici y por como me he sentido en ella.

Tres vueltas a un circuito de 7km, salgo con ganas, pero tengo que parar en 1km a estirar los cuádriceps que me recuerdan que vengo de la bici y no he estirado nada en la transición. Me pongo en un muro, estiro 1 minuto, y vuelvo a correr, algo más suave de lo que había empezado y parece que responden, todo va bien, y sigo así, empiezo a pensar que tenía que haber cogido algo salado para evitar los calambres, pero ya es tarde, los cuádriceps me siguen advirtiendo que ellos van a ser los que mandarán en mi durante la carrera y los que decidirán qué ritmo tendré que llevar, los kilómetros pasan lentos, sufro como en mi vida lo había hecho, pero cuando me doy cuenta llevo ya 2 pulseras, lo que indica que llevo 2 vueltas y que me quedan sólo 7km, y los ánimos de la gente y en especial de la familia hacen que me anime un poco pero las piernas no me dejan subir el ritmo, dolorido hago por inercia los últimos kilómetros me entregan la última pulsera y paro a beberme tranquilo el vaso de agua que me ofrecen los voluntarios, respiro hondo, y sigo camino de los últimos 3,5, sólo pienso en sentarme, en llegar, en la meta, en la pulsera, en el IM y porqué me habré inscrito ya al IM Lanzarote 2013, quiero vender la plaza, no quiero sufrir otra vez así, no quiero volver a estar en esa situación y pensando en esas cosas pasa el tiempo y los kilómetros y por fin veo el arco de meta y el reloj con el tiempo, no me lo puedo creer, menos de 6 horas, sigo corriendo y entro con 5h 55min, SOY FINISHER, satisfecho, MUY SATISFECHO, pero tan dolorido que no puedo ni sonreír, no me he visto la foto en la entrada a meta pero la cara tiene que ser un poema.

Busco agua, algo de comer, un asiento, y se acerca mi familia, apenas puedo hablar por lo calambres que me tienen las piernas reventadas y a los que había intentado ignorar todo el camino, pero ahora están ahí, poco a poco voy recuperando el habla, las ganas y por primera vez me miro la medalla, joder el sufrimiento que me ha costado conseguirla!!!!

Les entrego el chip, a cambio me dan una camiseta de Finisher, mi camiseta de Finisher, mi pulsera, y con eso termino mi camino hacia una meta que ya crucé y donde empieza mi nuevo camino hacia un nuevo reto, el Ironman Lanarote.

Nos vemos entrenando

Preparando rezos…!!!

Sé que no sirve de nada rezar, que para acabar esto hay que haber realizado la labor de los entrenos, y esa la tengo hecha, quizás no tanto como me hubiera gustado, pero muy satisfecho, y mirando horas entrenadas, creo que la cosa ha estado muy bien, aunque me han faltado horas dedicadas a series tanto en agua como en carrera, pero bueno, eso será la tarea pendiente para el IM Lanzarote2013.

Y para que los dioses del Olimpo nos echen una mano, aquí van un par de oraciones:

Para que no nos azote el calor (espero que la SGAE no tenga derechos de autor de la Iglesia. ;)):

Ola de calor que estas en el cielo,
muy mencionado es tu nombre,
venga a nosotros aire fresco,
hágase tu frío en la tierra como en el cielo,
Danos hoy nuestra fuerza de cada día,
perdona nuestras perezas,
como nosotros perdonamos a los entrenadores,
no nos dejes caer en la lipotimia,
y líbranos del calor
AMEN
Y esta para que el día de la prueba todos los fenómenos atmosféricos sean favorables:
Poseidón, que la playa nos reciba en calma y no nos dé un revolcón
A ti Helios, no te pido mermelada, solo una mañana nublada
Y a ti Eolo, que el viento no nos dé de morro.
Comienza la cuenta atrás, 6 días de poco volumen de entreno pero de mucho volumen de nervios.
Nos vemos en Lanzarote o por aquí en la crónica del OceanLava Lanzarote2012

Finaliza esta agonía

A tres semanas del Ocean Lava por fin puedo volver a entrenar.

La lumbalgia que me ha tenido 4 días de reposo forzado, desde el domingo hasta el miércoles, ha remitido y por fin he podido entrenar con ganas, esforzándome y sintiéndome bien. Me tenía preocupado ya que el dolor del pinzamiento del sábado que me hizo ir a urgencias a que me pincharan me tenía preocupado y han sido unos días un poco “agónicos” pensando que no llegaría en condiciones.

Ayer jueves fue mi primer día de entreno, en el que no quise forzar y salí a rodar con la flaca para evitar los baches con la mtb y no correr para evitar rebotes en la espalda. Terminé la mañana con 52km que me sirvieron para volver a sentir cargadas las piernas, ya lo echaba de menos, y por la tarde 1h de bici estática para soltar un poco. En ambos entrenos las sensaciones fueron buenas, así que esta mañana me he vuelto a calzar para la flaca y me han salido 67km mucho más duros que los de ayer, donde he repetido 2 veces un recorrido en subida de 8km haciendo la bajada por le mismo sitio, una carretera secundaria con poco tráfico y un asfalto decente. Eso sí, si necesitas parar a tomar algo, olvídate, por allí no pasa ni el autobús.

Para el fin de semana seguiré evitando la mtb, la carrera y la natación, ya que el arqueo de la espalda me da miedo forzarlo, y prefiero tener otros dos días más de “recuperación”, y repetiré de nuevo el mismo recorrido de hoy, pero haciendo más series de la subida y así ir acercarme un poco más a los 90 del 1/2IM e ir recuperando la forma de las piernas para la carrera y natación del lunes.

La próxima semana os cuento como han ido los entrenos y las sensaciones, y ya sólo estaré a dos semanas de mi debut. Noto que he cogido buena forma, pero nervioso no os imagináis cuantos llevo…

Nos vemos en la próxima entrada al blog

Aflojar para coger carrera

Esta última semana la consideraba perdida porque he entrenado menos, ha sido sin buscarlo, falta de tiempo, los JJOO ;-), obligaciones laborales y un turno de trabajo más largo han hecho que tuviera menos tiempo para entrenar, pero me he dado cuenta que no me ha venido nada mal, ya que esas horas de menos me han servido para descansar un poco y he notado que los entrenos que he hecho han sido con mucha calidad, pudiendo esforzarme mucho durante los tiempos completos y notando como llego más fresco al final de ellos.

A esto, hay que sumar que he hecho más comidas con hidratos de lo que hago habitualmente, y entre la disminución de las horas y el aunmento en la alimentación, he conseguido encontrarme mucho mejor para poder empezar mañana la última etapa de los entrenos, así que lo que estaba considerando una semana perdida al final ha sido un pequeño parón para coger carrera, ya que serán cuatro semanas duras en las que espero poder hacer todo lo que tengo pensado, entrenos largos intercalados con otros más técnicos y de fuerza, podré asistir a todas las clases de circuit training y eso me está ayudando a coger mucha fuerza en las piernas.

Estoy a 5 semanas justas del Ocean Lava, y la última será la que viaje a Lanzarote para estar allí sin prisas, sin agobios, y entrenando calmado, rodando suave y nadando en la que será “la piscina” de la prueba. Hasta esa semana, los días que me quedan en Fuerteventura tendré que esforzarme todo lo que me dé el cuerpo, haré sesiones de 6 días y uno de descanso, espero llegar al menos, con las mismas fuerzas con las que me encuentro ahora.

Acepto sugerencias sobre el entreno de este último mes y de la semana previa a la carrera. Muchas gracias a todos.

Os mantendré informados.